¿Qué pasa cuando dibujo?
Cuando estoy frente a una hoja en blanco, con mi estuche de plumas y brochas, aparece automáticamente una sensación de confianza total. Siento que cada paso dentro de ese espacio es una experiencia que realmente me saca de la mente y me lleva a un estado a veces obsesivo, donde lo único que quiero es crear, formar parte de la magia de la vida, de Dios, de la creación —como lo quieras llamar—. Me siento profundamente identificado con ese acto: el acto de crear. Y en ese momento me olvido absolutamente de todo.
Lo único que existe es la tinta, la hoja y yo. Todo lo que surge está bien. Todo forma parte de algo más grande y no hay dualidad.
Cuando termino una obra, la dejo abierta sobre la mesa durante varios días, hasta poder escuchar realmente lo que tiene que ofrecer. Yo dibujo rostros. Rostros que expresan la existencia sin juicio alguno: lo lindo y lo feo, lo bueno y lo malo, lo divino y lo mundano. Todo vive ahí, y cada obra tiene su propósito, su servicio.
Lo veo como la cosmovisión mitológica de India. Existen muchas expresiones de la divinidad, quizá infinitas. Hay momentos en los que necesitamos ternura; otros en los que necesitamos chispa o fuego. A veces necesitamos amor incondicional. Otras veces necesitamos algo que nos ayude a remover obstáculos. Y también hay momentos en los que necesitamos que todo lo que sostiene nuestra vida se derrumbe. Son procesos distintos, pero cada uno necesario en su tiempo, en ese momento específico de nuestras vidas.
Así es como veo esto: una mitología moderna que, al mismo tiempo, sigue siendo antigua y ancestral.
Cuando pinto, siento que entro en una caída libre a través del pasado, el futuro y el tiempo mismo. Y todo eso queda dentro de las obras. Ellas me lo recuerdan. Yo pongo mis propias interpretaciones, pero tal vez tú encuentres las tuyas.
Faces of life
More Than a Family
More Than a Family explores the different ways in which we experience belonging.
It speaks of the bonds that go beyond traditional definitions of family,
connections that may arise with a single person, a place, nature, or even something
beyond the visible world.
This series reflects on the subtle coherence we feel when we recognize where
and with whom we truly belong.
